jueves, julio 30, 2009

SILENCIO


Como sentirme aislada cuando muchos me rodean,
vivo cayendo en un pozo sin fondo
¿Cuanto más he de esperar por eso?
Es que el mundo me ha negado la
felicidad de vivir en paredes de aire.

Mi cabeza gira por las noches y
veo la luna dividirse en cintas,
no recuerdo cual es su forma.
El tiempo se ha consumido tan
lento que deseo gritar, pero el miedo
cubre mi boca.

Me pregunto si alguien me recuerda.
Acaso no escuchan mis lágrimas
quebrando el frío asfalto.

Si tan solo las ataduras fueran
físicas... mi corazón no tendría
este puñal de acero como único
amigo.


Maribel Aravena Barrientos
Escrito en marzo de 2003, luego de una visita a la cárcel.

LA VAQUERA DE LA FINOJOSA


Moza tan fermosa
non vi en la frontera
como una vaquera
de la Finojosa.

Faciendo la vía
del Calatraveño
a Santa María
vencido del sueño
por tierra fragosa
perdí la carrera
do vi la vaquera
de la Finojosa.

En un verde parado
de rosas e flores
guardando ganado
con otros pastores
la vi tan graciosa
que apenas creyera
que fuera vaquera
de la Finojosa.

Non creo las rosas
de la primavera
sean tan fermosas
nin de tal manera,
fablando sin glosa
si antes sopiera
de aquesa vaquera
de la Finojosa.

Díjele "Donosa
(por saber quién era)
¿do es la vaquera
de la Finojosa?

"Bien como riendo
dijo "Bien vengades
que yo bien entiendo
lo que demandades.

Non es deseosa
de amar, nin lo espera,
aquesa vaquera
de la Finojosa".


Marqués de Santillana
http://www.los-poetas.com/g/biomarques.htm

Vocabulario
Faciendo la vía: Yendo de camino.
Fragosa: Escarpada.
Perdí la carrera: Me extravíe.
Do: Donde.
E: Y.
Sin glosa: Sin comentarios.
Donosa: Graciosa.

GIGLIO BRIGNARDELLO DUNDO


EN SUS RODILLAS

I.

El miedo de ser un animal,
de estar mordiendo
me hacia retroceder hasta el borde de la cama.
Entonces tomabas mis dientes
y como un espejo de mi
mordías mi hombro.

Dulce.

Con la boca abierta, sentía
el sabor calido de esa piel que nunca supe de quien era.
Tuya o mía.
Repetida como la imagen
en dos espejos el uno frente al otro.


II.

La rinitis tal vez sea el castigo
de meter la nariz entre los libros,
una y otras vez, como el adicto en la cocaína,
o la vuelta a la carga en mitad de la noche
tras de numerosos orgasmos.

El ímpetu genera su retribución.

El liquido nasal expulsado, así sea acaso
el origen de este cerebro quijotescamente seco
a punto de inflamarse al mas leve roce,
repleto en citas, estropeándose.

Biblioteca de babel sin traductores.

Los lentes pesan mas que el resto de la cabeza.

El seso lleno de aire como un zeppelín
se busca a si mismo, sin conocerse en su zumbido
como un niño que escruta tras
el espejo para ver quien esta allí.


III.

Pero mi corazón era una nuez
con una de sus mitades extraviada.


IV.

Escudriño mi saliva como un mapa
en el surgen arcas desconocidas,
calles de nombres secretos.
Una de ellas: tu nombre.


IV.

No soy este terreno seco,
en medio de los edificios y las calles.
Desnudo de toda piedra, capital
y de obra humana.

Soy un poco mas que eso.


V.

Un hombre y una mujer vistos desde lejos parecen
solo dos manchas en medio del paisaje recién lavado.

Un hombre y una mujer, pese a sus sonidos naturales,
ante el mar de los sonidos
son corruptibles, ligeros, enormemente transitorios
como hogueras encendidas
y
sin embargo
el uno para el otro, son mas poblados,
floridos
que cualquier otro lugar
que signifique mundo, paisaje
como si el uno sin el otro no existiera.


VI.

No tenerte
duele como si te hubiese encontrado
y perdido 100.000 veces.


VII.

No pude cargar mas cosas.
Un par de maletas viejas contenían todo lo
que deseaba llevarme.
El resto iba conmigo,
recuerdos.
Ellos son ropa cuando estoy desnudo.

Escudriño en ellos
con la misma ilusión de quien sostiene en una flor marchita
el recuerdo entero de una mujer para la que iba destinada

“ - El olvido es un cáncer demasiado ramificado.
La memoria una botella de licor rarísimo evaporándose.
En esos vahos los recuerdos se montan alegres para huir de ti”
Me dices.

Yo sonrió al escuchar, sin saber quien eres.


MARCO ANTONIO STRAUBE NUÑEZ


SOMNOLENCIA

Noches nauseabundas de gritos silenciosos.
Rompederos de olas que escuchan tormentos
De una vida no deseada.

Si, ¿quién te consolará?
Si, ¡entraste en la perfección
Del fabricante de dolores!

Tus víctimas se agolpan en tus fantasías
De una eterna juventud,
Que respiran desangrando
Un pasado perfectamente acotado,
Nublando tu presente carmesí.

Líquido oxigenado que refrescas mis ensueños.
Recuerdos otoñales fosilizados con aroma
De muerte.

¿Porqué será que cuesta tanto entender?
¡Palabras mudas en plenitud de ausencia!

Rompecabezas y puzzles
Entremezclados en cantos nocturnos
De gaviotas que buscan víctimas en el mar.

¡Cuando entenderemos el camino del abismo
Para que nos conduzca al fin de los temores?

Frutos desolados de esfuerzos imbatibles
Que se venden en recuerdo de algunos
Que quedaron a orilla de la nada.

Clamor ajeno que desespera al amigo
Que observa el consumo
De una estrella que se asfixia
En el firmamento.

Futuro grosero de estructuras funestas
Que amargan el deambular de momias olvidadas.

Gritos quejumbrosos de persecuciones internas
Sacrificios de purificación que rompen la solemnidad
Del Omnisciente.

Solo tú, solo tú sombra mía,
Ilusión que nace como el
Roble y la encina abatida,
Copulando esperanza y amor
De un mañana sin fin……


MISÁNTROPO ENCANTADO

Excretas de pensamientos abominables
Que disfrazan encuentros plagados de sudor,
Ruptura siniestra que combaten en lógica indeseable.

Ser acorralado de placeres impúdicos,
En sórdidos amaneceres demoliendo negaciones de
Advertencias ineficaces.

Discurso de sobremesa en escenario público,
Mediocridad epidémica de sinfonía efímera,
Sobrecogedoramente bella.

Escupitajo implacable encarnado en código
Destructivo en tour al vacío inexistente.

Estafa denunciada en museos virtuales
Para tu mente cautiva
Con acciones cancerígenas
Que succionan fachadas aplaudibles.

Crepúsculo siniestro de artilugio perverso,
Que conlleva con astucia la virulencia postradora.

Acciones culturales imberbe, que deforman
Y politizan el carácter soñado,
Fraguando maquinaciones arrasadoras
Con apariencia de virtud.

Adopción mercantil de penetrante anarquía,
Provocadora de estupor y coagulación insostenible.
Engendro acuoso molesto que ensucias las retinas
Y excitas descuentos en tarjetas algebraicas.

Plaga abrumadora de fugaz encanto
Que editas respuestas de actos reflejos
En excelsos maniquíes

Apetencia insaciable que acongoja los deseos
En aperitivos mutilantes de cenas sin saciar.

Acciones motrices supinas condicionantes de reflexión
De exquisito aspecto exterior y gusto refinado en festines
Sin indemnizaciones.

Y al fin de cuentas, solo quedan surcos,
Engranas putrefactas y cascajos en tu semblante
Que denuncian tu desentrañable
Amanecer y tu diario corretear.
Que jamás sucumbirá
Hasta que pares de desear.


ELECTO YO

Laudos lanzados al viento como invocación
Disfrazada de molestia pero con trasfondo patético.

Mesar de barbilla como aguijón escondido
En boardilla milimétrica de dictamen inmoral.

Fragmento desestructurado de rutina infectada
Que justifica actos en función de otros
Pero con beneficio exclusivo.

Subordinación de alucinaciones catatímicas
Con imágenes de neurotismo delirante y
Obsesión por lo ajeno de vivencias oníricas.
Que crece como espejismo en la indiferencia
De posiciones transfiguradas de otros.

Cultures salutíferos de ganancias artificiosas
Acompañado con delirios de reconocimiento.

Convulsiones crepusculares
En discurso espontaneo
De sinfonía monótona y anacrónica.

Arrogancia susurrante
Acompañada de lloriqueos solemnes
Que impresionan como esquizofrenia amanerada
Extravagante y locuaz.

Irrupción amnésica de gracia conmovedora
Quebrantadamente oculta
Que emerge y desbordan embrujos calcinantes
Con espasmos convencedores
Sumando Incoherencias lastimeras
Con final de júbilo.
Temporalidad relativa de falsas prioridades
Yugada a promesas hechas
Como prohibición confidencial.

Singularidad enrarecida de antología perfecta
En toda ausencia de lógica.

Víbora alucinatoria
Con elocuente verborrea que levantas endechas
Y pronuncias promesas con destino demarcado
Sellado y nunca cumplido

Besos y abrazos a sombras que ridiculizan
A auténticos servidores.

¡Quien te pondrá fin!
Si eres amigo de los amigo de tus amigos
Y cercano a los cercanos de tus cercanos.

¿Podrá entonces terminar tu gracia?
¡Para que des paso a la gracia de otro!
Que escamotee menos.
Estarás dispuesto a dejar aquello
Que en apariencia te engrandece.

Si
¡hazlo!
Para encanto de los
Que aun creen en la política.


Marco Antonio Straube Nuñez es Educador Diferencial y reside en la ciudad de Arica. Tiene una vasta experiencia en el tratamiento de niños con discapacidad intelectual y autismo.

ODA A LA CONCHITA ROÍDA.


Este trozo de ensayo poema o como se quiera llamar, nace a causa de que en la playa... no tengo idea de su nombre (Las cruces) he comenzado a recoger conchitas pero no de las de siempre, mas bien ya las casi destruidas por el tiempo y todo el desarrollo que este trae, ya que siempre he recogido debido al estudio de mi amada carrera veterinaria conchitas lo menos dañadas en incluso en plena vida.


ODA A LA CONCHITA ROÍDA.

Siempre toman las más limpias,
las más enteras y las recién expulsadas por la mar,
o las recién muertas,
o mas bien las con la casa ya vacía,
o el ataúd sin su cadáver,
¡Exacto! ¡Eso es! Es así,
pero el día de hoy he tomado la más roída,
con más surcos, el ataúd más herido,
con sus giros cortados;
Y me trasporto en tiempo y espacio,
viajo por los tiempos y me pregunto: ¿en que roca estuviste?
Y hoy tan distinta, desgastada y abatida,
ni siquiera apreciada para adorno de verano de algún personaje;
te he tomado viajando contigo
y transportando a centenares de años atrás
con amonitas y termofilas,
y veo tus mismas vueltas y giros de ADN
que también están presentes en la Vía Láctea,
te comparo con estos giros,
presentes en toda unidad magna o pequeña de la vida,
que hoy, carcomidos por vientos silenciosos, arena y gotas de mar
te desnudan y corrompen de a poco,
dejándote en arena como espejo y brillo eterno;

Sí, Darwin tenía razón.
Creo que hemos evolucionado
Y tú, de pequeña has pasado a arena grande y gigante,
Tomando como tuyo el fondo de la mar,

Conchita tu fuiste ……conch,
Y hoy eres ita,…. arenita.



Hans Tapia Teucher

SILVIA PIANCATELLI


TIEMPO DE QUIETUD

Silencios.
Vagar por el espacio
notando mis pisadas.
Beber agua,
percibiendo bajardentro mío,
cada sorbo.
Tregua.
Tiempo de ganar
batallas propias,
despojándome de lo viejo.
Enmudeciendo mi alma.
Aprendiendo a escuchar a Dios.
Silencios.
Quietud.

CIRCULO POÉTICO
Figura geométrica
inspirada,
que el lápiz dibuja.
La tintaescribe.
El pinceldelinea.
La palabrainterpreta.
Orbital.
Manifiesta.
Invitando
a todos.
Románticos,
alegres,
graciosos,
veraces,
emotivos.
Todos.
Algunos.
A veces.
Siempre.
Otra vuelta.
Girando.
Llegando.
Concluye
la ronda
de poetas.


lunes, junio 29, 2009

LOS CUERVOS


Luis Andrés Figueroa
"Al País de Poe"
(Crónicas de viaje por Norteamérica)
Editorial Altazor 2003


Los cuervos giran en mesa redonda bajo el cielo encapotado. La lluvia sobre la piedra es una espada. Hay un revolotear de guerra en este silencio colmado de aguas, viento y cuchillos negros que se cruzan en la caída de un reino de invierno. Todo ha huido. Los ojos de las ardillas, como rocío tembloroso, callan entre las madrigueras. El cielo encapotado se tiñe de sangre. El crepúsculo se abre a truenos como una fosa, y allí van a caer las primeras horas de vida del invierno. El círculo de aves, la corona negra del final, se cierne sobre los emblemas del árbol. El árbol aquieta sus banderas. Los cuervos envainan sus espadas mirados por Daneri. Y se posa el silencio después de la batalla. Y hay sólo el resplandor de la espada de la lluvia en la piedra.


Dice la leyenda que el Rey Arturo se convirtió en cuervo al morir. De allí la prohibición, en la gran isla, de matar a estas aves.

miércoles, abril 29, 2009

LA CONSAGRACIÓN DEL INSTANTE


Poema colectivo de (respectivamente):
Doris Iturrieta, Vicente Sardes, Carlos Saa, Ascensión Reyes-Elgueta,
Francisca Avaria, Flor Dìaz, Danilo Salinas, Elena Montaner e Iván Tapia;
basado en un capítulo de “El Arco y la Lira” de Octavio Paz.




I
Campanas del alma, palabras del pueblo
que exige, resalta… y clama
para sus hijos la fresca savia
en un tiempo que no es eterno.

II
Quiero perderme en el fuego
satisfacer mis lamentos
estrujar los sentidos y
sepultarlos
hasta producir el estruendo de la muerte
Estoy muerto

La pureza en mi cuerpo
Sería la virginidad que agradece
todo sentimiento sutil
Te entiendo más
te comprendo

III
Si la poesía
la encadenan
al arquetipo
estéril de
la academia
matarían
la profundidad
de mi lírica
subjetiva.

Amo la poesía
libre como el
humo en el aire
La que destruye
la palabra
para reconstruirla
en la fuerza
de etérea imagen
siempre antigua
siempre nueva

IV
Hoy, ayer, mañana
te buscaron con encono, con fervor
aunque la saga histórica del hombre
la tiñó de sangre pura y rebelde
en pos del mañana incierto.
Mas el bruñido filo de la espada
será el grito angustioso de su llamado.
Las ideas, conceptos, afanes
serán el faro que cada pensante
buscará sin proponérselo.
Es el grito de su esencia
Es el grito de su humanidad.

V
Han brotado de mi alma
las palabras cual suspiros
y he querido compartirlas,
no las quiero sólo mías.

Acéptenlas como las doy,
las entrego con cariño,
pongo en ellas de mi carne,
de mi sangre y de mi vida.

Me deshago de quebrantos,
de emociones, de alegrías.
Algo quiero dar de mí,
como entrega de su vientre
la tierra generosa cada día

VI
Historia que enhebras el telar
amarrando los hilos sueltos que
restan del tiempo confuso
Tejiendo versos
harán que la existencia sobreviva
a la muerte
Los que vendrán podrán unir
sus hebras
a través de los siglos.

VII
Escucho aquella voz
unos lamentos
Escucho aquellas lágrimas caer
Escucho como nunca en esta noche
y veo el amanecer levantarse
golpeado.

Expulso ráfagas de consuelo
Lleno montes de esperanzas
Canto, canto por los senderos
de mi vida
a esta existencia que llora

Descansa vida, descansa.

VIII
En el aquí, en el ahora horizontal en el tiempo
las palabras se escurren como fuerte registro
del destino de los hombres, guerreros y sufrientes.
Identidad de los pueblos se plasma en el pasado
como crónica del viento la lluvia de Palabra.
Mueren y renacen en útero patrio
dejando la huella en el ADN de la tierra.
Antiguos escritos se proyectan al futuro
iluminan banderas, rompen prejuicios
puñado de verbos como rayos silentes.

IX
Ungido en el instante
preclaro el prisionero
del idioma

Hay un batir de ideas
un sigilo en la atmósfera
luminoso

Consagrado a los enigmas
desata saberes
La Poesía es lenguaje superior

La letra reitera
lo que otrora el poeta
dilucidó en sus visiones

de oscuras fantasmagorías
Sobre la nube de lectores
se alza el Verbo encendido

sábado, marzo 21, 2009

MOSHENGA VII CABANILLAS PÉREZ


Joven poeta nacido en San Pablo de Cajamarca, Perú, Geólogo, co-fundador del Círculo De Poesía “Entre Números y Letras” perteneciente a la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Caxamarca.

Participó en el VII Encuentro de Poetas en Caxamarca denominado “Ricardo Ravines Mondoñedo”, en noviembre del año 2005.

Fue publicada una muestra suya en la Web de la revista Madrileña "Voces", en enero de 2006 y una segunda publicación bajo el nombre de "Tirajes Erráticos", en la misma revista, en julio del 2006.

Con la Asociación Cultural TRESCE y el poeta Pedro Favarón Peyón, organizó el taller “Poesía y Malestar: El Arte Como Bastión de Libertad”, en Caxamarca en el mes de febrero del 2006.

Les invitamos a nuestros amigos poetas, escritores y amantes de la Literatura de la web, a visitar su interesante blog "El Diario de un Soldado" http://poesiaeldiariodeunsoldado.blogspot.com/ Éste es una recopilación de poemas escritos en el periodo 1996-2005.

Está pendiente su poemario "Infierno de las Moscas Negras" y la novela "Siguiendo la Locura".

Usted puede hacer contacto con él a través de este blog o escribiendo a su correo electrónico moshengo@gmail.com

lunes, marzo 09, 2009

“NO SON LAS MÁQUINAS LAS QUE SE ADAPTAN AL HOMBRE”


Poema colectivo de Doris Iturrieta, Darío Valdebenito,
Ángel Bermejo, Iván Tapia, Vicente Sardes y Flor Díaz,
basado en un texto de “Los computadores: Mitos y realidades”,
obra de Jean-Marc Font & Jean-Claude Quiriou

I.
“No son las máquinas
las que se adaptan al hombre”
No le pongamos tuercas
y tornillos al corazón.
El hombre y la tecnología
renovándose sin razón
mas el amor por los siglos
sigue siendo puro amor.

II.
Quizás la génesis sea esa
hombre-máquina a través del tiempo
como un sorbo de vino o una cabalgata infinita.

Todo es invención de la mente,
el hombre conspira contra sí mismo,
todo un ciclo de venturas y desdichas.

La máquina en cambio es sólo ella,
marcha hacia delante por el mundo creativo.
Imagina ser cada día más bella,
más sabia y más amante de su creador.

Todo gira entonces,
entre las aristas del universo,
vuelve a su centro, puede compactarse,
mas también reventar como hermoso fuego artificial.

La conclusión es esta:
el hambre de la creación en el hombre es tan inmenso
como la inmensidad del mar.

III.
“No son las máquinas
las que se adaptan al hombre”
pues no poseen sensibilidad.
El hombre sólo puede adaptarse
a circunstancias y tiempo
con su pura inteligencia.
Las máquinas no tienen sentimientos
y por más inteligentes que sean
sus avanzados procesos
jamás alcanzarán al humano ser
a su inteligencia poética.

IV.
“No son las máquinas
las que se adaptan al hombre”
No son tus manos trituradas por engranajes
ni los pasos de los obreros sobre la huincha sin fin
la fuerza que mueve el mundo.
No son palabras entrecortadas y obtusas
las que construyen el futuro
en tu universo circunstancial
sino el susurro de la ternura
la caricia alegre del viento
y la ola vespertina que mece tu cuerpo en arenas.
No son las máquinas sino las páginas sedientas
las esquelas de amor compartido en el silencio
y esa soledad tan plena.

V.
Grande la astucia
importante la creación
que intuyeron en fabricar
portentosa innovación.
Resultados de una mezcla
y respuestas en el ordenador.
Por grandilocuente que sean
esas ideas astutas
nunca las máquinas reemplazarán al hombre
porque son fruto de su imaginación.

VI.
Dijo una vez y se detuvo:
“No son las máquinas las que se adaptan al hombre”
Creó un embrión en forma de Nº 1
ramificado al Nº 10
desencadenando la germinación estructurada
sobre horizonte de golondrinas
No entraron en tu fría caja
porque no tienen corazón.



jueves, marzo 05, 2009

CUATRO POEMAS DE JULIETA MAHAN


REÍR

En este caminar de risa...
Me asalta una sonámbula duda
la vivirá mi corazón mientras viva
Es aspirarla inmóvil, serena

Esos brazos amarrados sin ternura...
Sólo sintió su loco orgullo,
analizó los minutos de su vida
al mar impaciente que le ofrece
sus olas brillantes sin vida


UN PEQUEÑO E INCORREGIBLE DESLUMBRAR

Un pequeño e incorregible deslumbrar
arrobaron los minutos de mi ser,
ese aroma ata mi culpa.
Fue maravilloso ¿Cómo ignorarlo?

Mis ojos me delatan

Seguiré plantando días
invitada a un recuerdo
Mis pensamientos son muy altos
se aferran siempre a mí



ETERNIDAD

Ya ni su silencio espero
En las noches de tinieblas
habla en mis sueños
desde la eternidad.

Ese amor se esculpió en mi piel
Fui cobarde a su alcance
¡ciega, trizada ! grito su nombre
se quiebran mis labios
se congela mi llanto

Viviré con el alma a tientas
fatigando preguntas
inventando respuestas
a ese gozo del
tímido ciervo huí.


¡ESTUVISTE!

Con un temblor de cruces
entraste a mi habitación
dormida, tu voz sonó entera
y bella.

Mi alma quedó intranquila
en el riachuelo de sueños

Si un centelleo inocente
trasluce mi ventana
el espejo sigue el reflejo
pienso que me llama

Fue realidad

estuviste
en mi habitación dormida...

martes, febrero 10, 2009

GRACIAS POR LA MÚSICA


Soy muy sencilla
y algo aburrida tal vez
las bromas que se, me
salen seguro al reves
pero hay un talento, en mi singular
y es que la gente me escucha al cantar
y me hace feliz
orgullosa lo puedo anunciar, por eso
Quiero dar las gracias
a las canciones
que transmiten emociones
quiero dar las gracias
por lo que me hacen sentir, debo admitir
que con la musica vale vivir
por eso quiero dar las gracias
por este don en mi.

Todos decian que fui una nina precoz
baile y cante y sobresali por mi voz
y hoy me pregunto cual es la razon
por que siempre gana la gran atencion
una simple cancionsi se hace con el corazon, por eso...
Quiero dar las gracias
a las canciones
que transmiten emociones
quiero dar las gracias
por lo que me hacen sentir, debo admitir
que con la musica vale vivir
por eso quiero dar las gracias
por este don en mi.

Que suerte tuve
soy tan dichosa al cantar
quiero que todos disfrutemos juntos
que feliz, que placer, exclamar
Quiero dar las gracias
a las canciones
que transmiten emociones
quiero dar las gracias
por lo que me hacen sentir, debo admitir
que con la musica vale vivir
por eso quiero dar las gracias
por este don en mi,
por eso quiero dar las gracias
por este don en mi.

Grupo Abba


Puedes escuchar esta bella canción en:
http://www.youtube.com/watch?v=L4440JvIN0k

domingo, febrero 08, 2009

COMO LA CIGARRA


Tantas veces me mataron,
tantas veces me morí,
sin embargo estoy aquí
resucitando.

Gracias doy a la desgracia
y a la mano con puñal
porque me mató tan mal,
y seguí cantando.

Cantando al sol como la cigarra
después de un año bajo la tierra,
igual que sobreviviente
que vuelve de la guerra.

Tantas veces me borraron,
tantas desaparecí,
a mi propio entierro fui
sola y llorando.

Hice un nudo en el pañuelo
pero me olvidé después
que no era la única vez,
y volví cantando.

Tantas veces te mataron,
tantas resucitarás,
tantas noches pasarás
desesperando.

A la hora del naufragio
y la de la oscuridad
alguien te rescatará
para ir cantando.

María Elena Walsh
Escuche la canción en la voz de Mercedes Sosa en:

viernes, febrero 06, 2009

AMISTAD

No son flores ni caricias,
no son historias ni fantasías,
son sólo ahora recuerdos
que acompañan tus días.

"Peregrino" Juan José Pizarro

CADA INSTANTE


Viviendo cada instante con tu amor


y tu consuelo,


elevo las manos hacia el infinito


ofreciendo nuestras vidas


al amor del cielo.




"Peregrino" Juan J. Pizarro

V



A partir de un verso de Jorge Carlos Sabanés,
poeta argentino

Viento no me dejes
llévame en tus brazos
a ver a mi amada y ofrecerle
Y si tu suave brisa
lograra acercar los mundos
desconocidos para quienes
viajemos en oraciones y preces.


"Peregrino" Juan J. Pizarro

FARO VALPARAÍSO.



Omega

Tiempos

Razón

Oidores.
"Peregrino"

ELECCIÓN FUTURA.




Océano de mares profundos llévanos lejos

Racimos de viñedos extraviados hemos sido

Alejados de la luz

Carenciados de tierra y de fuegos

Inocentes por nuestra ignorancia en culpas y delirios

Oigamos el suave viento espiritual de los tiempos

No dejemos que nos esclavice el infierno.



"Peregrino" Juan José Pizarro

viernes, enero 09, 2009

ITINERANCIA DE LOS POETAS.

"La República" en el paseo Rubén Darío en la década de 1980
(Fotografía familia López Martínez)


Iván Tapia
Director Fundador del
Grupo Literario La Mano


El espíritu de la “Agrupación de Poetas Itinerantes” dice perfecta relación con el poeta que la inspira, el nicaragüense Rubén Darío. Alguien podría pensar que toma el nombre del bello paseo, aledaño a la costa de Valparaíso, y que por azar nacieron allí las reuniones literarias de los domingos estivales. Pero en la poesía, como en la vida, nada es casualidad. El mismo Darío fue un poeta itinerante e hizo su vida en puntos tan diversos como Chile, España, Argentina y Nicaragua, su patria.

Itinerante significa ambulante, en el sentido de uno que deambula o va de un lugar a otro, sin tener asiento fijo. El nombre dice mucho y todo sobre alguien y más aún si es una organización. ¿Ser “Itinerantes” es solo un nombre u obedece a algún principio filosófico o de vida?

Creemos que la itinerancia de estos escritores no obedece a una falta de estabilidad sino a una permanente “exploración”. Como el vagabundo es aquella persona que carece de un lugar permanente para residir y se ve obligada a vivir a la intemperie, estos poetas andan en búsqueda de un corazón o un alma donde pueda residir su poesía. Esperamos que el público y las autoridades permitan un lugar de residencia – lugar físico y espiritual- para los que dan todo por la palabra.

Tal vez nuestros “itinerantes” se asemejan más a los sadhu, vagabundos de la India, venerados y respetados por la población, como renunciantes de la vida mundana, y que deambulan por las ciudades o los bosques en busca de la liberación. Su itinerancia no está motivada por el dinero, el poder ni la fama sino por tres elementos que debo destacar:

1. Búsqueda de nuevos lenguajes.
2. Necesidad de anunciar o entregar a otros sus textos, florilegios, y canciones.
3. Afán de progresión y tránsito en el espacio, para habitar poéticamente la ciudad.

Los poetas itinerantes van de lugar en lugar, dando a conocer sus producciones literarias. La palabra poética debe ser escuchada y compartida al público, que a veces por desinterés u otras preocupaciones más concretas, no se acerca a la poesía. Entonces los poetas, decididamente irán a él para compartir con generosidad lo que la inspiración y la transpiración literaria ha forjado en sus mentes y trazado en el libro.

El poeta verdadero no es estático sino dinámico. La poesía, como la creación y todo lo que nos rodea, es movimiento. El ser humano en si mismo está en permanente cambio y dentro de él bulle la vida. Lo estático no existe, aún la estabilidad es un permanente movimiento por permanecer en equilibrio. No es la permanencia lo que da nacimiento a la poesía que leeremos hoy, sino la progresión y la trascendencia.

¿Qué poeta grande no ha sido viajero, itinerante, un misionero del verbo? Gabriela Mistral fue una trashumante: errante de su natal Montegrande, vagabunda en la memoria y los labios de cada niño del mundo, nómada de las letras. No existe un Pablo Neruda sedentario ni un Vicente Huidobro permanente. Quizás Fernando Pessoa, quien jamás salió de su patria, supo ausentarse de sí mismo y viajar, viajar, en sus múltiples heterónimos y de ese modo venció, acaso de un modo misterioso, la necesidad de itinerar.

Como el bíblico “id”, pareciera que un mandato superior impulsa a estos vates (palabra que se utiliza, curiosamente, tanto para poeta como para adivino) a trasladarse continuamente en el espacio físico y en de las ideas.

El traslado es propio de la Literatura, desde sus inicios. Ya lo encontramos en el mítico viaje de 20 años de Ulises, el héroe de La Odisea de Homero, un viaje de regreso a su Itaca natal, tierra de la cual era rey al momento de partir. Todos los poetas son Ulises en búsqueda de su patria de infancia, en peregrinaje a su Itaca ancestral, porque saben que en ese territorio son reyes absolutos del don principal que es la lengua.

Otro arquetipo de itinerancia son las andanzas del Quijote, el Caballero de la Triste Figura, en tierras manchegas junto a su fiel escudero. El viaje como motivo literario no es otra cosa que un reflejo del valiente peregrinaje de su autor por tierras moras.

Por nombrar un último antecedente, recordemos a los juglares, aquellos singulares y extravagantes artistas –mezcla de poetas, músicos y actores- de los días medievales. Eran aventureros sin aparente oficio, transmisores de cultura: difundían técnicas musicales y poéticas, noticias, acontecimientos sociales y vivencias personales en un mundo de gentes analfabetas e impregnadas de tradición oral.

¿Cuál será el itinerario de los actuales itinerantes? La palabra deriva del latín “itinerarius” de iter, itineris, camino, y significa algo perteneciente o relativo a vías o caminos. Más directamente es la descripción que se hace de un camino o vía de comunicación indicando los lugares por donde se ha de pasar. Un itinerante no tendrá más itinerario que aquél que su espíritu libre, quijotano y juglaresco, le dicte en el verso.

Los actuales itinerantes son de lengua y pensamientos diversos, no se puede clasificar su estilo, ni se les puede someter a juicio experto, sin riesgo de blasfemar. Como dice el Libro “Muchos son los llamados y pocos los escogidos”, para esta itinerancia, agregamos, y no seremos nosotros quienes evaluemos el destino literario de estos trabajadores del idioma.

Como dijimos al principio de estas líneas, el autor de Azul, quien desembarcó en Valparaíso en 1886, signó el perfil del poeta itinerante en su célebre obra “El Canto Errante”

El canto errante
Rubén Darío

El cantor va por todo el mundo
sonriente o meditabundo.
El cantor va sobre la tierra
en blanca paz o en roja guerra.
Sobre el lomo del elefante
por la enorme India alucinante.
En palanquín y en seda fina
por el corazón de la China;
en automóvil en Lutecia;
en negra góndola en Venecia;
sobre las pampas y los llanos
en los potros americanos;
por el río va en la canoa,
o se le ve sobre la proa
de un steamer sobre el vasto mar,
o en un vagón de sleeping-car.
El dromedario del desierto,
barco vivo, le lleva a un puerto.
Sobre el raudo trineo trepa
en la blancura de la estepa.
O en el silencio de cristal
que ama la aurora boreal.
El cantor va a pie por los prados,
entre las siembras y ganados.
Y entra en su Londres en el tren,
y en asno a su Jerusalén.
Con estafetas y con malas,
va el cantor por la humanidad.
El canto vuela, con sus alas:
Armonía y Eternidad.

sábado, noviembre 01, 2008

¡OH, DIOSES, SED PIADOSOS!


“La lengua es un acusador verídico entre
los hombres llenos de vana soberbia.”
Esquilo

¡Oh, Zeus!, Dios de los Griegos
¡Oh, Jesús! Dios de los cristianos.
Dispensad mi afilada lengua
como la de víbora inclemente
cuya dureza tiene juicios pedregosos
y de ella
inflexibles pensamientos brotan.

¿Quién soy para acusar diferencias?
¿para calibrar errores nefastos?
¿para construir un mundo perfecto?
Sin embargo lo hago con fuego
con razones y con miedo.
Miedo de la vida, del castigo y de lo mío.
¡Oh, Dioses sed clementes!
Mis astillas que el viento no dañare
y mi estirpe cubierta con celo
protegiendo su luz al amparo
de mi leal y fiero destierro.

La soberbia, mal que corroe,
una enfermedad que domina.
¡Ahuyentad valientes guerreros!
Sacad de estos dominios mentales
aquellas costras
de la empedrada mente
pavimentada por mis formadores.

!Oh, Cristo! ¡Oh, Zeus!
Dioses de los siglos
dadme
aquella mirada de aliento
que ahora
más que nunca
siempre requiero.