jueves, octubre 13, 2011

TIERRA.



Minúscula esfera azul entre el cosmos infinito,
inmensa, para los que moran en ella
cuyo tiempo se diluye entre
mañanas de luz y dorados arreboles.
Tiene música de trinos en conciertos sibilantes
y travesuras de un Eolo, que juguetón
alborota mares, praderas y montañas,
ilusión de un despertar tempranero.

Madre, tierna y pródiga que alimenta a sus hijos
con la savia fuerte de su piel y el fruto de sus entrañas.
Madre severa que impone normas y leyes
cuya naturaleza está…
desde el despertar de la vida y el inicio de los tiempos.

Mas, cuando se violan aquellas leyes naturales.
Agraviada…su vientre enérgico y fecundo bulle,
se remece con furia devastando el orgullo del hombre
y respira fuerte, lanzando suspiros de lava y fuego.
Otras, el líquido elemento como sierpe funesta
se recoge…
y luego…
retoma sus dominios con lamentos de sangre y muerte.

Algunos de sus hijos se han olvidado:
Del arcoiris florido entre valles verdes
del murmullo acompasado de sus cauces
de los seres inferiores que proveen sustento.
La inconciencia y el poder han dado paso a la destrucción
y al olvido de aquello que sin pedirlo se da.

¡Tierra, madre nuestra…!
¡Que tu memoria no olvide: Somos imperfectos!
¡Sin embargo, también somos tu amada herencia!


R. ASCENSIÓN REYES-ELGUETA.

domingo, agosto 28, 2011

CUANDO LOS SILENCIOS



Cuando los silencios lleguen a tu vida
sabrás por fin
el lenguaje del viento
sabrás también descifrar
el lenguaje estelar de la noche

Cuando lleguen los silencios
sabrás en que dirección lloran los álamos

Veras despertar la ribera
que durmió por años
con ecos de lamentos

Cuando lleguen los silencios
sabrás que nada es igual
ni la mueca agonizante de tu rostro
formara otra expresión
eso, cuando lleguen los silencios

sábado, octubre 02, 2010

POESÍA EN LA MONTAÑA.

Textos de Ángel Bermejo

ENCORDADOS

El día clareaba con sus primeros albores.
Despertamos en lecho de piedra
con trinar de pájaros madrugadores.
La penumbra gris en el vivac
se va desvaneciendo.
La roca de la montaña enhiesta
con disímiles formaciones
parece elevarse al cielo.

Tres montañistas trepamos
por verticales paredones,
unidos por la cuerda
la dama y dos varones.
Pienso, mientras subo en la cordada,
que en esta feliz ocasión
confluyen dos pasiones enlazadas:
una, actuar primero de cuerda;
otra, escalar acompañado de la joven amada.

De lo alto se avizora extendido manto
de frondoso follaje
cubriendo colinas, lomajes y barrancos.
El bosque de robles en otoño
de ramas violeta y hojas anaranjadas
destaca inmerso en el verdor
como una isla coloreada.

Amarillento camino sube serpenteando
por tupidas laderas.
A lo lejos el valle luce rectangulares parcelas.

Anclado a clavija en la roca inserta,
recojo, asegurando la cuerda que me une a ella.
El sol ilumina su cabellera
con reflejos tenues, como cinta de seda.
Entre sus hombros atado,
cae mechón oscilante
cuyas hebras castaño claro
tiemblan al soplo del aire.
Sus finas manos sobre la roca con esmero
contrastan con las fuertes
de nuestro tercer compañero.
La cara lozana sólo es visible si mira hacia arriba
y denota gestos de esfuerzo
para alcanzar agarres en que se afirma.
Los ojos de pupilas inquietas
buscan con afán separados asideros
en diagonal grieta.
Después de pasada difícil
con tenacidad franquear,
llénanse de rubor sus claras mejillas
con agitante respirar.

Hemos llegado a la cima.
¡Ya no hay nada que escalar!
Sentimos emoción estremecida.
¡Es un anhelante conquistar!
Nos unimos en triple abrazo efusivo
con risas, hurras y palmetones de gozo.
Mosquetones que nos cuelgan del arnés
acompañan con tintineo armonioso.

Oteamos la andina cadena montañosa
en el panorama extenso,
morada majestuosa coronada de hielos eternos.

Al lado opuesto, muy a lo lejos,
se divisa una azul franja de mar
limitada con el cielo por el horizonte recto.

Luego, para descender,
lo hacemos por ruta de menor dificultad
desescalando o descolgándonos en rappel
por las inmensas murallas una y otra vez,
hasta llegar al llano.

Desde ahí la jornada de escalada ha terminado.
Tiempo después surgen premoniciones
que raudos los años tristemente confirmaron.
Ella por un camino, yo por otro,
nuestros destinos inexorables se alejaron
dejando reminiscencias nostálgicas
que el pasar del tiempo no ha borrado.

En el silente jardín del espíritu
está tu recuerdo sembrado,
perenne flor primigenia.
Y yacerán las almas encordadas
como lo fuimos sobre roca,
con la cuerda en venturosos días lejanos,
por siempre Ismenia.



DESPEDIDA

Cuando las nubes grises ocultaron el sol,
aquella fría tarde de junio,
con serena mirada nos dimos el adiós.
Caminaste breves pasos para abordar el bus
y al marcharte, con tristeza, sonreímos los dos.
Luego, la desolación se apoderó de mi
muriendo en el adiós el sueño más feliz.
La noche fue larga y obscura,
sólo un silencio profundo y grave.
Los recuerdos transitaron por mi mente
en torbellino sin fin.
¡Cómo olvidar instantes pasados
que de la mente afloran cuál lejanos resabios!
La tierna sonrisa de los labios,
el compartir juntos del campamento,
la festiva fogata, rodeada de amigos
en convivencia con cantares y amena charla.
La marcha por sendero de empinada ladera
con mochila abultada en la espalda,
short y ajustada polera
en prácticas de escalar.
La alegre y espontanea risa
luego que por cuerda bamboleante bajar
desde elevada cornisa.

En el monte, su figura en la pared se eleva
centímetro a centímetro
moviendo una extremidad a la vez
en lenta danza de equilibrio.

El tiempo transcurrido vive en mi,
los campos y montañas que nos vieron sonreír
bajo un cielo diáfano volcando claridad,
encordados escalando
o descendiendo por la roca vertical.

Cuando la primavera vuelva nuevamente a surgir
y las flores pinten de color el campo;
otra vez el dolor y la nostalgia
se hundirán en mi.
Se irá mi queja entre los vientos
por quebradas, riscos y lomajes
nombrándote, para morir luego
en el eco distante.

ANDINISTA AMIGO

Dedicado a Óscar Hernández

Andinista amigo,
yo te hice un lugar en mi carpa,
acampados en la vega[1]
al pie de la montaña,
y juntos encendimos el fuego
que duró hasta el alba.

Andinista amigo, mi gran camarada,
he seguido tus pasos,
he hollado la huella de tu vibram [2]

en la nieve marcada.
He subido contigo
a la alta montaña,
firme el piolet[3], la cuerda tensada,
crepitando los crampones[4]
en cristalino hielo, en la ruta trazada.
¡Paso a paso, con vaporoso aliento,
compartimos la emoción
de alcanzar la cumbre anhelada
en la más grande aventura del espíritu!
Y luego contemplamos
el grandioso panorama circundante.

Andinista amigo, mi gran camarada,
he bajado junto a ti la pendiente nevada
por sobre blancos ventisqueros[5],
por entre agudos penitentes[6],
por largos acarreos[7]
y por profundas quebradas.
Y al llegar al agua por donde corre el estero,
entre las peñas y espinos huraños;
yo te vi a mi lado, mi gran camarada,
sereno, tranquilo, sonriente
como un buen hermano de nuestras montañas


CAMARADA ESCALADOR

Camarada escalador,
de numerosas jornadas
en paredes de montañas
andinas y de la costa,
cuando subíamos por la roca, encordados;
llevabas sombrero semejante a tirolés
y pantalón de escalada snicker.
Parecías del siglo pasado,
un entusiasta alpinista.

A más de 4000 metros,
cuando el sol asoma
entre las alturas pétreas
dibujando sobre la roca
alargadas sombras rectas,
ascendemos por un largo glaciar
y los rayos luminosos
doran la montaña con tibieza.

Nos quitamos los crampones
al pie de gigantescas murallas
y unidos por cuerda los tres
iniciamos la vertical escalada.
Los largos de cuerda
se suceden unos a otros.
El líder observa desde arriba
Sólo cabezas, hombros y brazos
se perfilan en escorzada visión.

Abajo, entre grandes pedregales,
descienden las aguas turbias
de torrentoso estero
del cordillerano cajón.

Serias dificultades ofrece la ruta
en la escarpada ladera que
como bastiones defiende la cumbre señera.
Primero: bloqueados por muro liso
sin asideros bajamos algunos metros,
siguiendo por ancha grieta.
Luego, enormes bloques de hielo empotrado
impiden el acceso.
Franqueamos la pasada expuesta
con pie en roca y el otro en el frío elemento
tallando pequeños escalones con mano diestra.

Llegamos a la ansiada cima, muy pequeña,
área en que apenas los tres montañeros
se arriman fuertes abrazos
y gritos de alegría,
rescate de testimonios
y la ritual fotografía.
Admiramos el sobrecogedor espectáculo
de innumerables cumbres
que nos rodean
y que el ocaso del sol de índigo las teñía.
Delgada y muy larga sobre una ladera
se dibuja la montaña
justificando el nombre de monte Aguja.
En el fondo del espíritu
un sentimiento intangible
difícil de describir acaso.

Para bajar montamos seguros anclajes
y por las cuerdas que cuelgan
en la pared como arañas,
descendiendo por el hilo
desde su red nos descolgamos
por las elevadas murallas
una y otra vez hasta llegar al pie.

Luego caminamos por la pendiente helada
hasta el campamento alto
cuando anochecía.

Camarada escalador, contigo trepamos
las difíciles vías del monte La Campana.
Abriste con diestra decisión una ruta
que lleva tu nombre, la "Chirinos-Honorato".
De este mundo tempranamente partiste
cuando aún las laderas escarpadas subir podías.
Has emprendido la sombría escalada
al monte de la eternidad
de cuya cima no se desciende jamás.
Los amigos y compañeros de cordada
te recordaremos siempre
con respeto y aprecio
y con tu cara de triunfo sonriente.



Notas:
[1] Vega: superficie cubierta de pasto, que se encuentra generalmente en el fondo de los cajones cordilleranos.
[2] Vibram: nombre de marca de la suela de goma del zapato de montaña.
[3] Piolet: Herramienta deportiva parecida a una picota, que tiene múltiples usos en el montañismo.
[4] Crampones: sobresuelas metálicas con puntas, que se fijan con correas al zapato de montaña y que sirven para caminar y escalar sobre el hielo.
[5] Ventisquero: río de hielo.
[6] Penitentes: Formaciones de hielo de forma piramidal, que aparecen sobre los glaciares en las altas montañas. Se asemejan a monjes encapuchados orando; de ahí su nombre.
[7] Acarreos: Grandes pedregales que se encuentran en las laderas de las montañas.

jueves, enero 07, 2010

POR QUÉ TÚ.

¿Por qué tú no eres el joyero
que conduce los ascensores de Valparaíso?

¿Por qué tú no eres Diputado de la República
que legisla para los pescadores de
la Caleta Dalcahue?

¿Por qué tú
no formas una Punta de Diamante
con la derecha , la izquierda y el centro?

¿Por qué tú no eres el Rabino
de la Iglesia La Merced?

Tejes y destejes las palomas en la Plaza Mayor.
no eres viento de las Quebradas en el
matrimonio de la Sole. Por qué no.
Sembrar “cabritas” y merluzas en el Puerto.

¿Por qué no?

Leticia Mora

lunes, octubre 12, 2009

ASI LA VEO.


Cada mañana veo el despertar de mi paceña amada.
Sale de su sueño para alumbrar la telaraña dulce de la jornada.
¡Hola, Negrito!, su boca exclama mientras estira su cuerpo en tensa liana.
Yo la beso en los labios, la nariz y la frente, eufórico de saludarla.
Ella es eterno aljibe para mi ansia receptora de mi simiente blanca,
que en sus entrañas estalla, dulce culminación de mis ataques.
Del muñido lecho se levanta y camina por el departamento
despertando las paredes, cada rincón, la cocina, toda la casa.
El humeante café del albo tazón calienta su cuerpo
y se le ilumina la cara.
Cierra la puerta cuando al trabajo marcha,
quedo solo, en el silencio de la sala, corro al dormitorio,
hago la cama, y huelo en las sábanas la fragancia,
que ella, mi amada, en su dormir dejara.
Y yo la veo caminar por las calles santiaguinas, de los hombres admirada.
Sol y farol es de tantas almas. Mas yo sé que a mi sólo me ama
Así la veo, sangre en mi sangre, clara.

Carlos Saa

miércoles, septiembre 23, 2009

FLOR DÍAZ CASTILLO


ECLIPSE DE SOL

Bajé del cerro de noche
queriendo alcanzar la Luna
que se miraba en el mar
pero me dejé llevar
por el graznar de gaviotas
Me senté sobre una roca
y me puse a meditar.
Veía como las horas
pasaban de dos en dos
jugando con el reloj
que quería poner orden
A tan singular desorden
trataba de corregir
Se quería hacer oír
gritándole a los minutos
que sobre el mar
diminutos
a un barco querían subir.
Los segundos resbalaban
y no fueron la excepción
Le dieron un empujón
al tiempo que confundido
se volvió despavorido
a pedir explicación.
Cuánta confusión se armó
por un par de travesuras
Se peleó el Sol con la Luna
y las gentes no entendían
por qué había llegado el día
de golpe y tan de repente
La televisión que siempre
quiere tener la razón
dijo eclipse de Sol
mientras la Luna reía



ALAMEDAS ABIERTAS

Tu país soñaste libre
donde todos por igual
Se repartiera el pan
como sólo los hermanos
unidos manos con manos
y sin mirar condición
el empleado y el patrón
fueran acortando brecha
y tener justa cosecha
sin poner oposición.

Allá en húmedo sur
sus esperanzas juntaron
y en ti las depositaron
cuando vieron por el riel
a velocidad del tren
de la salud que llegaba
junto con la madrugada
sus males a socorrer
los hombres que como tú
luchan por la libertad
por la justicia y la paz
van naciendo día a día
para mantener prendida
la lucha por la razón
hasta abrir las alamedas
compañero salvador.



SUEÑOS DE LIBERTAD.

Manuel Rodríguez que vas
Por los caminos volando
Y con el viento entonando
Tu canción de libertad
Como manantial sereno
Tu voz la dejas sentir
Para quien te quiere oír
Y agarrarse de tus sueños
Basta un poquito de empeño
Y a tu caballo subir
Quién dijo que te mataron
Si corriendo por la vida
Vas como el sol de los días
Recorriendo el mundo entero
Si las fronteras no existen
Para tu lucha guerrillera
Tu rompiste las cadenas
En esa mañana triste
Cuando el balazo sentiste
Te transformaste en bandera.



FLOR DÍAZ CASTILLO nació en Carahue, IX Región de la Araucanía. Estudió en el Colegio Darío Salas y luego en el Liceo C-18 de Carahue. Tempranamente descubrió su vocación de poeta, obteniendo diversos premios en concursos literarios. Ha publicado sus trabajos en la Revista Erato de Collipulli, en la del Pacífico, de la Sociedad de Escritores de Valparaíso y en la Antología Anual de ALIRE. Formó parte del Centro Cultural Gilberto Catalán en la década de los 80. Por razones familiares se trasladó a Valparaíso, donde participa activamente en la Sociedad de Escritores, en la Agrupación de Poetas Itinerantes Rubén Darío y en el Grupo Literario La Mano. Dado su alto compromiso con la Literatura, fue nombrada presidenta del Grupo Itinerante. Su última publicación ha sido en la Revista del Paxcífico de la Sociedad de Escritores de Valparaíso. Actualmente proyecta la publicación de un poemario individual.

jueves, agosto 20, 2009

POSTAL

Playa Guardamar en Alicante, España




En la ciudad del silencio
nadie quiere confesar su devoción
a las deidades muertas;
el aire es de un mutismo milenario
y todo en él naufraga:
las miradas con puntos suspensivos,
las miradas al sol interrogantes,
las miradas honestas de los niños...
No puede conversarse lo esencial
porque la prisa corre más rápido las páginas.
Se le olvida decir a la madre, al hermano
-toma mi voz prestada si hace falta,
si dudas, si flaqueas cuando la noche venga
inoportuna-
Yo estoy de vacaciones en la costa,
lejos de su silencio
anclado, de sus días
y cada anochecer
cenamos con la risa las sobras de palabras
o dora la sartén
promesas, gestos leves, tan fáciles de asir,
de pronunciar
y me quiero quedar con este timbre,
con este olor a sal
que todo lo sazona.
Marina Tapia
escrito entre Alicante y Madrid

martes, agosto 11, 2009

CUERVOS


Poema colectivo basado en el texto “Los Cuervos”
(“Al País de Poe”) de Luis Andrés Figueroa
Autores (respectivamente):
Darío Valdebenito, Elena Montaner, Doris Iturrieta, Libertad Manque,
Vicente Sardes, Carlos Eduardo Saa, Flor Díaz, Francisca Avaria e Iván Tapia.



I
Los cuervos, después de girar
en redondel,
se excitaron con el cielo voluptuoso
y se apasionaron tanto que
desarrollaron la redonda mesa,
aquella que habían hecho con
sus aleteos mágicos.
Luego inflamaron sus alas
aguijonearon sus vientres
y se lanzaron hacia el árbol
de la vida.

Primero, quisieron apocar el árbol
humillarlo y rebajarlo hasta sus
raíces,
mas éste no se amedrentó,
tomó su copa, bebió el vino
que le ofrecían las farras que
estaban a su lado
y partió silbando como un
paladín del reino.

II
Es seguro encontrar un buitre sobre mi cara
como un cuchillo sus garras en mis ojos
En un concierto engañoso sus graznidos de pájaro macabro
Esta muerte lenta baila sobre la tumba que me espera
infalible la tiniebla está al acecho
en lucha eterna con el cuervo del pecado
mi ser erróneo cae a los pies de una flor deshecha.

III
Se esparce la lluvia;
derrama y extiende sus gotas
sobre el graznar de cuervos
que huyen dispersos del invierno.

Desparramado el dolor
del hombre… que ya no es hombre
hoy disemina justicia
revoloteando en su pueblo.

IV
Altruista se pasea
por las praderas de la palabra
Generoso en el riego
A las flores secas
desprendiendo los colores
para sus noches silentes
Pródigo recolecta néctares
a su alborada.

La montaña araña el cielo
con la espada de la duda
Ruge el trueno que se rompe
en la última plegaria
del bienhechor insaciable
que atrapó… solo la pluma del Cuervo.

V
Tranquilo, confiado, fanfarrón
Reflexivamente
en la inocencia de la modestia
dicen que se convirtió en cuervo.

VI
La ferocidad del ave
de siniestra sotana
desgarró el sueño
y la esperanza desolada.
El rigor del vuelo
devastó los campos
de la etérea Britania
decapitando inservible
el alba del caballero
de nívea capa
e inhumana espada.
Lloran las ninfas
en compasivas arias
y en humanitario
gesto lavan las llagas
de la dolida patria.

VII
Cuervo que rasgas las aguas impertérrito
haciendo cuna para recibir la lluvia
que a carcajadas rompe la piedra,
dejando atónito al cielo que pare, desparrama.
Cubre de verdes múltiples
la cabellera del mundo
sobrecogido, latiente, sordo
aleteo transparente en un ir y venir
recogiendo podredumbre
de una humanidad
a la espera del Rey y su
redonda mesa
en la metamorfosis
del Ave Negra y Alada.

VIII
Negros silencios
poquedad que abre fosos
descaro que envaina
o desenvaina sin turbación
espacios o cuchillos
levantan la voz
sin crepúsculos de vida.

Resplandece la piedra
sin vacilación, con atrevimiento
mientras giran redondos
las banderas con frescura
sin extralimitarse
más, tampoco limitarse
en la vergüenza de la lluvia.

Tímidos, temblorosos
por la sangre que batalla
y abre guerras sin bochorno
con descaro, atrevimiento
emblemas de insolentes
que no precisan círculos
para violentarse
contra los desposeídos.

IX
“En este silencio
colmado de aguas
viento y cuchillos negros”
está cifrado el destino
de multitud de naciones.

En este silencio de aguas
secreto susurro
nos trae el viento.

El gran árbol se sacude
moribundo
en clave de cuervos negros.

domingo, agosto 09, 2009

RECITAL DE DANILO SALINAS ALCAYAGA

Recital celebrado el 7 de Agosto de 2009, en la casa de La Mano, con los integrantes del Grupo Literario La Mano y la madre del poeta. Luego del recital y la rueda de opiniones de los asistentes acerca de los textos leídos, como es costumbre, se continuó con un taller y tertulia.

Lectura y análisis de los textos de Danilo.
La madre del poeta, la Sra. Alcayaga.
Danilo y La Mano


Danilo recitando.


Atentos a la lectura poética.


jueves, julio 30, 2009

LA ESPERANZA DE UNA PÉRDIDA


Han desaparecido miles de almas
aquellos paisajes del edén chileno
como la leyenda chilota que arrasa en su ciudad
marcaron huellas en esta historia
cuerpos y osamentas en todo el largo de la nación
el debido susto de ideologías diferentes
limpiar... ¡qué limpiar por pensamientos osados!
como el águila que vigila una presa exquisita.

Aún han pasado el tiempo de la esperanza
el gran fantasma del dilema
entes que han resucitado como el suspiro de un alivio
seres en busca de sus amados redivivos
no tienen ninguna respuesta
por hoy la verdad es que no hay verdad diáfana
estas atrocidades pasadas vacilan con falsas fiestas.

Benditos los espíritus que fueron arrojados
contra el viento del mar
benditos los sufrimientos de los andantes terrestres
benditos todo ser en la marginación
benditos por la defensa de los derechos humanos
benditos todas las personas que fueron torturadas
y sometidas a hechos inhumanos
benditos que luchan por la justicia de la verdad
benditos por el respeto de las vidas
todos tenemos el don de vivir único e irreparable
y no es retroalimentación positiva ni negativa
no dejar de huir el quinto mandamiento
Al final del camino hay una Estrella que nos ilumina
en cada motor rojo y conciencia.


Patricia Montoya


SILENCIO


Como sentirme aislada cuando muchos me rodean,
vivo cayendo en un pozo sin fondo
¿Cuanto más he de esperar por eso?
Es que el mundo me ha negado la
felicidad de vivir en paredes de aire.

Mi cabeza gira por las noches y
veo la luna dividirse en cintas,
no recuerdo cual es su forma.
El tiempo se ha consumido tan
lento que deseo gritar, pero el miedo
cubre mi boca.

Me pregunto si alguien me recuerda.
Acaso no escuchan mis lágrimas
quebrando el frío asfalto.

Si tan solo las ataduras fueran
físicas... mi corazón no tendría
este puñal de acero como único
amigo.


Maribel Aravena Barrientos
Escrito en marzo de 2003, luego de una visita a la cárcel.

LA VAQUERA DE LA FINOJOSA


Moza tan fermosa
non vi en la frontera
como una vaquera
de la Finojosa.

Faciendo la vía
del Calatraveño
a Santa María
vencido del sueño
por tierra fragosa
perdí la carrera
do vi la vaquera
de la Finojosa.

En un verde parado
de rosas e flores
guardando ganado
con otros pastores
la vi tan graciosa
que apenas creyera
que fuera vaquera
de la Finojosa.

Non creo las rosas
de la primavera
sean tan fermosas
nin de tal manera,
fablando sin glosa
si antes sopiera
de aquesa vaquera
de la Finojosa.

Díjele "Donosa
(por saber quién era)
¿do es la vaquera
de la Finojosa?

"Bien como riendo
dijo "Bien vengades
que yo bien entiendo
lo que demandades.

Non es deseosa
de amar, nin lo espera,
aquesa vaquera
de la Finojosa".


Marqués de Santillana
http://www.los-poetas.com/g/biomarques.htm

Vocabulario
Faciendo la vía: Yendo de camino.
Fragosa: Escarpada.
Perdí la carrera: Me extravíe.
Do: Donde.
E: Y.
Sin glosa: Sin comentarios.
Donosa: Graciosa.

GIGLIO BRIGNARDELLO DUNDO


EN SUS RODILLAS

I.

El miedo de ser un animal,
de estar mordiendo
me hacia retroceder hasta el borde de la cama.
Entonces tomabas mis dientes
y como un espejo de mi
mordías mi hombro.

Dulce.

Con la boca abierta, sentía
el sabor calido de esa piel que nunca supe de quien era.
Tuya o mía.
Repetida como la imagen
en dos espejos el uno frente al otro.


II.

La rinitis tal vez sea el castigo
de meter la nariz entre los libros,
una y otras vez, como el adicto en la cocaína,
o la vuelta a la carga en mitad de la noche
tras de numerosos orgasmos.

El ímpetu genera su retribución.

El liquido nasal expulsado, así sea acaso
el origen de este cerebro quijotescamente seco
a punto de inflamarse al mas leve roce,
repleto en citas, estropeándose.

Biblioteca de babel sin traductores.

Los lentes pesan mas que el resto de la cabeza.

El seso lleno de aire como un zeppelín
se busca a si mismo, sin conocerse en su zumbido
como un niño que escruta tras
el espejo para ver quien esta allí.


III.

Pero mi corazón era una nuez
con una de sus mitades extraviada.


IV.

Escudriño mi saliva como un mapa
en el surgen arcas desconocidas,
calles de nombres secretos.
Una de ellas: tu nombre.


IV.

No soy este terreno seco,
en medio de los edificios y las calles.
Desnudo de toda piedra, capital
y de obra humana.

Soy un poco mas que eso.


V.

Un hombre y una mujer vistos desde lejos parecen
solo dos manchas en medio del paisaje recién lavado.

Un hombre y una mujer, pese a sus sonidos naturales,
ante el mar de los sonidos
son corruptibles, ligeros, enormemente transitorios
como hogueras encendidas
y
sin embargo
el uno para el otro, son mas poblados,
floridos
que cualquier otro lugar
que signifique mundo, paisaje
como si el uno sin el otro no existiera.


VI.

No tenerte
duele como si te hubiese encontrado
y perdido 100.000 veces.


VII.

No pude cargar mas cosas.
Un par de maletas viejas contenían todo lo
que deseaba llevarme.
El resto iba conmigo,
recuerdos.
Ellos son ropa cuando estoy desnudo.

Escudriño en ellos
con la misma ilusión de quien sostiene en una flor marchita
el recuerdo entero de una mujer para la que iba destinada

“ - El olvido es un cáncer demasiado ramificado.
La memoria una botella de licor rarísimo evaporándose.
En esos vahos los recuerdos se montan alegres para huir de ti”
Me dices.

Yo sonrió al escuchar, sin saber quien eres.


MARCO ANTONIO STRAUBE NUÑEZ


SOMNOLENCIA

Noches nauseabundas de gritos silenciosos.
Rompederos de olas que escuchan tormentos
De una vida no deseada.

Si, ¿quién te consolará?
Si, ¡entraste en la perfección
Del fabricante de dolores!

Tus víctimas se agolpan en tus fantasías
De una eterna juventud,
Que respiran desangrando
Un pasado perfectamente acotado,
Nublando tu presente carmesí.

Líquido oxigenado que refrescas mis ensueños.
Recuerdos otoñales fosilizados con aroma
De muerte.

¿Porqué será que cuesta tanto entender?
¡Palabras mudas en plenitud de ausencia!

Rompecabezas y puzzles
Entremezclados en cantos nocturnos
De gaviotas que buscan víctimas en el mar.

¡Cuando entenderemos el camino del abismo
Para que nos conduzca al fin de los temores?

Frutos desolados de esfuerzos imbatibles
Que se venden en recuerdo de algunos
Que quedaron a orilla de la nada.

Clamor ajeno que desespera al amigo
Que observa el consumo
De una estrella que se asfixia
En el firmamento.

Futuro grosero de estructuras funestas
Que amargan el deambular de momias olvidadas.

Gritos quejumbrosos de persecuciones internas
Sacrificios de purificación que rompen la solemnidad
Del Omnisciente.

Solo tú, solo tú sombra mía,
Ilusión que nace como el
Roble y la encina abatida,
Copulando esperanza y amor
De un mañana sin fin……


MISÁNTROPO ENCANTADO

Excretas de pensamientos abominables
Que disfrazan encuentros plagados de sudor,
Ruptura siniestra que combaten en lógica indeseable.

Ser acorralado de placeres impúdicos,
En sórdidos amaneceres demoliendo negaciones de
Advertencias ineficaces.

Discurso de sobremesa en escenario público,
Mediocridad epidémica de sinfonía efímera,
Sobrecogedoramente bella.

Escupitajo implacable encarnado en código
Destructivo en tour al vacío inexistente.

Estafa denunciada en museos virtuales
Para tu mente cautiva
Con acciones cancerígenas
Que succionan fachadas aplaudibles.

Crepúsculo siniestro de artilugio perverso,
Que conlleva con astucia la virulencia postradora.

Acciones culturales imberbe, que deforman
Y politizan el carácter soñado,
Fraguando maquinaciones arrasadoras
Con apariencia de virtud.

Adopción mercantil de penetrante anarquía,
Provocadora de estupor y coagulación insostenible.
Engendro acuoso molesto que ensucias las retinas
Y excitas descuentos en tarjetas algebraicas.

Plaga abrumadora de fugaz encanto
Que editas respuestas de actos reflejos
En excelsos maniquíes

Apetencia insaciable que acongoja los deseos
En aperitivos mutilantes de cenas sin saciar.

Acciones motrices supinas condicionantes de reflexión
De exquisito aspecto exterior y gusto refinado en festines
Sin indemnizaciones.

Y al fin de cuentas, solo quedan surcos,
Engranas putrefactas y cascajos en tu semblante
Que denuncian tu desentrañable
Amanecer y tu diario corretear.
Que jamás sucumbirá
Hasta que pares de desear.


ELECTO YO

Laudos lanzados al viento como invocación
Disfrazada de molestia pero con trasfondo patético.

Mesar de barbilla como aguijón escondido
En boardilla milimétrica de dictamen inmoral.

Fragmento desestructurado de rutina infectada
Que justifica actos en función de otros
Pero con beneficio exclusivo.

Subordinación de alucinaciones catatímicas
Con imágenes de neurotismo delirante y
Obsesión por lo ajeno de vivencias oníricas.
Que crece como espejismo en la indiferencia
De posiciones transfiguradas de otros.

Cultures salutíferos de ganancias artificiosas
Acompañado con delirios de reconocimiento.

Convulsiones crepusculares
En discurso espontaneo
De sinfonía monótona y anacrónica.

Arrogancia susurrante
Acompañada de lloriqueos solemnes
Que impresionan como esquizofrenia amanerada
Extravagante y locuaz.

Irrupción amnésica de gracia conmovedora
Quebrantadamente oculta
Que emerge y desbordan embrujos calcinantes
Con espasmos convencedores
Sumando Incoherencias lastimeras
Con final de júbilo.
Temporalidad relativa de falsas prioridades
Yugada a promesas hechas
Como prohibición confidencial.

Singularidad enrarecida de antología perfecta
En toda ausencia de lógica.

Víbora alucinatoria
Con elocuente verborrea que levantas endechas
Y pronuncias promesas con destino demarcado
Sellado y nunca cumplido

Besos y abrazos a sombras que ridiculizan
A auténticos servidores.

¡Quien te pondrá fin!
Si eres amigo de los amigo de tus amigos
Y cercano a los cercanos de tus cercanos.

¿Podrá entonces terminar tu gracia?
¡Para que des paso a la gracia de otro!
Que escamotee menos.
Estarás dispuesto a dejar aquello
Que en apariencia te engrandece.

Si
¡hazlo!
Para encanto de los
Que aun creen en la política.


Marco Antonio Straube Nuñez es Educador Diferencial y reside en la ciudad de Arica. Tiene una vasta experiencia en el tratamiento de niños con discapacidad intelectual y autismo.

ODA A LA CONCHITA ROÍDA.


Este trozo de ensayo poema o como se quiera llamar, nace a causa de que en la playa... no tengo idea de su nombre (Las cruces) he comenzado a recoger conchitas pero no de las de siempre, mas bien ya las casi destruidas por el tiempo y todo el desarrollo que este trae, ya que siempre he recogido debido al estudio de mi amada carrera veterinaria conchitas lo menos dañadas en incluso en plena vida.


ODA A LA CONCHITA ROÍDA.

Siempre toman las más limpias,
las más enteras y las recién expulsadas por la mar,
o las recién muertas,
o mas bien las con la casa ya vacía,
o el ataúd sin su cadáver,
¡Exacto! ¡Eso es! Es así,
pero el día de hoy he tomado la más roída,
con más surcos, el ataúd más herido,
con sus giros cortados;
Y me trasporto en tiempo y espacio,
viajo por los tiempos y me pregunto: ¿en que roca estuviste?
Y hoy tan distinta, desgastada y abatida,
ni siquiera apreciada para adorno de verano de algún personaje;
te he tomado viajando contigo
y transportando a centenares de años atrás
con amonitas y termofilas,
y veo tus mismas vueltas y giros de ADN
que también están presentes en la Vía Láctea,
te comparo con estos giros,
presentes en toda unidad magna o pequeña de la vida,
que hoy, carcomidos por vientos silenciosos, arena y gotas de mar
te desnudan y corrompen de a poco,
dejándote en arena como espejo y brillo eterno;

Sí, Darwin tenía razón.
Creo que hemos evolucionado
Y tú, de pequeña has pasado a arena grande y gigante,
Tomando como tuyo el fondo de la mar,

Conchita tu fuiste ……conch,
Y hoy eres ita,…. arenita.



Hans Tapia Teucher

SILVIA PIANCATELLI


TIEMPO DE QUIETUD

Silencios.
Vagar por el espacio
notando mis pisadas.
Beber agua,
percibiendo bajardentro mío,
cada sorbo.
Tregua.
Tiempo de ganar
batallas propias,
despojándome de lo viejo.
Enmudeciendo mi alma.
Aprendiendo a escuchar a Dios.
Silencios.
Quietud.

CIRCULO POÉTICO
Figura geométrica
inspirada,
que el lápiz dibuja.
La tintaescribe.
El pinceldelinea.
La palabrainterpreta.
Orbital.
Manifiesta.
Invitando
a todos.
Románticos,
alegres,
graciosos,
veraces,
emotivos.
Todos.
Algunos.
A veces.
Siempre.
Otra vuelta.
Girando.
Llegando.
Concluye
la ronda
de poetas.


lunes, junio 29, 2009

LOS CUERVOS


Luis Andrés Figueroa
"Al País de Poe"
(Crónicas de viaje por Norteamérica)
Editorial Altazor 2003


Los cuervos giran en mesa redonda bajo el cielo encapotado. La lluvia sobre la piedra es una espada. Hay un revolotear de guerra en este silencio colmado de aguas, viento y cuchillos negros que se cruzan en la caída de un reino de invierno. Todo ha huido. Los ojos de las ardillas, como rocío tembloroso, callan entre las madrigueras. El cielo encapotado se tiñe de sangre. El crepúsculo se abre a truenos como una fosa, y allí van a caer las primeras horas de vida del invierno. El círculo de aves, la corona negra del final, se cierne sobre los emblemas del árbol. El árbol aquieta sus banderas. Los cuervos envainan sus espadas mirados por Daneri. Y se posa el silencio después de la batalla. Y hay sólo el resplandor de la espada de la lluvia en la piedra.


Dice la leyenda que el Rey Arturo se convirtió en cuervo al morir. De allí la prohibición, en la gran isla, de matar a estas aves.

miércoles, abril 29, 2009

LA CONSAGRACIÓN DEL INSTANTE


Poema colectivo de (respectivamente):
Doris Iturrieta, Vicente Sardes, Carlos Saa, Ascensión Reyes-Elgueta,
Francisca Avaria, Flor Dìaz, Danilo Salinas, Elena Montaner e Iván Tapia;
basado en un capítulo de “El Arco y la Lira” de Octavio Paz.




I
Campanas del alma, palabras del pueblo
que exige, resalta… y clama
para sus hijos la fresca savia
en un tiempo que no es eterno.

II
Quiero perderme en el fuego
satisfacer mis lamentos
estrujar los sentidos y
sepultarlos
hasta producir el estruendo de la muerte
Estoy muerto

La pureza en mi cuerpo
Sería la virginidad que agradece
todo sentimiento sutil
Te entiendo más
te comprendo

III
Si la poesía
la encadenan
al arquetipo
estéril de
la academia
matarían
la profundidad
de mi lírica
subjetiva.

Amo la poesía
libre como el
humo en el aire
La que destruye
la palabra
para reconstruirla
en la fuerza
de etérea imagen
siempre antigua
siempre nueva

IV
Hoy, ayer, mañana
te buscaron con encono, con fervor
aunque la saga histórica del hombre
la tiñó de sangre pura y rebelde
en pos del mañana incierto.
Mas el bruñido filo de la espada
será el grito angustioso de su llamado.
Las ideas, conceptos, afanes
serán el faro que cada pensante
buscará sin proponérselo.
Es el grito de su esencia
Es el grito de su humanidad.

V
Han brotado de mi alma
las palabras cual suspiros
y he querido compartirlas,
no las quiero sólo mías.

Acéptenlas como las doy,
las entrego con cariño,
pongo en ellas de mi carne,
de mi sangre y de mi vida.

Me deshago de quebrantos,
de emociones, de alegrías.
Algo quiero dar de mí,
como entrega de su vientre
la tierra generosa cada día

VI
Historia que enhebras el telar
amarrando los hilos sueltos que
restan del tiempo confuso
Tejiendo versos
harán que la existencia sobreviva
a la muerte
Los que vendrán podrán unir
sus hebras
a través de los siglos.

VII
Escucho aquella voz
unos lamentos
Escucho aquellas lágrimas caer
Escucho como nunca en esta noche
y veo el amanecer levantarse
golpeado.

Expulso ráfagas de consuelo
Lleno montes de esperanzas
Canto, canto por los senderos
de mi vida
a esta existencia que llora

Descansa vida, descansa.

VIII
En el aquí, en el ahora horizontal en el tiempo
las palabras se escurren como fuerte registro
del destino de los hombres, guerreros y sufrientes.
Identidad de los pueblos se plasma en el pasado
como crónica del viento la lluvia de Palabra.
Mueren y renacen en útero patrio
dejando la huella en el ADN de la tierra.
Antiguos escritos se proyectan al futuro
iluminan banderas, rompen prejuicios
puñado de verbos como rayos silentes.

IX
Ungido en el instante
preclaro el prisionero
del idioma

Hay un batir de ideas
un sigilo en la atmósfera
luminoso

Consagrado a los enigmas
desata saberes
La Poesía es lenguaje superior

La letra reitera
lo que otrora el poeta
dilucidó en sus visiones

de oscuras fantasmagorías
Sobre la nube de lectores
se alza el Verbo encendido

sábado, marzo 21, 2009

MOSHENGA VII CABANILLAS PÉREZ


Joven poeta nacido en San Pablo de Cajamarca, Perú, Geólogo, co-fundador del Círculo De Poesía “Entre Números y Letras” perteneciente a la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Caxamarca.

Participó en el VII Encuentro de Poetas en Caxamarca denominado “Ricardo Ravines Mondoñedo”, en noviembre del año 2005.

Fue publicada una muestra suya en la Web de la revista Madrileña "Voces", en enero de 2006 y una segunda publicación bajo el nombre de "Tirajes Erráticos", en la misma revista, en julio del 2006.

Con la Asociación Cultural TRESCE y el poeta Pedro Favarón Peyón, organizó el taller “Poesía y Malestar: El Arte Como Bastión de Libertad”, en Caxamarca en el mes de febrero del 2006.

Les invitamos a nuestros amigos poetas, escritores y amantes de la Literatura de la web, a visitar su interesante blog "El Diario de un Soldado" http://poesiaeldiariodeunsoldado.blogspot.com/ Éste es una recopilación de poemas escritos en el periodo 1996-2005.

Está pendiente su poemario "Infierno de las Moscas Negras" y la novela "Siguiendo la Locura".

Usted puede hacer contacto con él a través de este blog o escribiendo a su correo electrónico moshengo@gmail.com

lunes, marzo 09, 2009

“NO SON LAS MÁQUINAS LAS QUE SE ADAPTAN AL HOMBRE”


Poema colectivo de Doris Iturrieta, Darío Valdebenito,
Ángel Bermejo, Iván Tapia, Vicente Sardes y Flor Díaz,
basado en un texto de “Los computadores: Mitos y realidades”,
obra de Jean-Marc Font & Jean-Claude Quiriou

I.
“No son las máquinas
las que se adaptan al hombre”
No le pongamos tuercas
y tornillos al corazón.
El hombre y la tecnología
renovándose sin razón
mas el amor por los siglos
sigue siendo puro amor.

II.
Quizás la génesis sea esa
hombre-máquina a través del tiempo
como un sorbo de vino o una cabalgata infinita.

Todo es invención de la mente,
el hombre conspira contra sí mismo,
todo un ciclo de venturas y desdichas.

La máquina en cambio es sólo ella,
marcha hacia delante por el mundo creativo.
Imagina ser cada día más bella,
más sabia y más amante de su creador.

Todo gira entonces,
entre las aristas del universo,
vuelve a su centro, puede compactarse,
mas también reventar como hermoso fuego artificial.

La conclusión es esta:
el hambre de la creación en el hombre es tan inmenso
como la inmensidad del mar.

III.
“No son las máquinas
las que se adaptan al hombre”
pues no poseen sensibilidad.
El hombre sólo puede adaptarse
a circunstancias y tiempo
con su pura inteligencia.
Las máquinas no tienen sentimientos
y por más inteligentes que sean
sus avanzados procesos
jamás alcanzarán al humano ser
a su inteligencia poética.

IV.
“No son las máquinas
las que se adaptan al hombre”
No son tus manos trituradas por engranajes
ni los pasos de los obreros sobre la huincha sin fin
la fuerza que mueve el mundo.
No son palabras entrecortadas y obtusas
las que construyen el futuro
en tu universo circunstancial
sino el susurro de la ternura
la caricia alegre del viento
y la ola vespertina que mece tu cuerpo en arenas.
No son las máquinas sino las páginas sedientas
las esquelas de amor compartido en el silencio
y esa soledad tan plena.

V.
Grande la astucia
importante la creación
que intuyeron en fabricar
portentosa innovación.
Resultados de una mezcla
y respuestas en el ordenador.
Por grandilocuente que sean
esas ideas astutas
nunca las máquinas reemplazarán al hombre
porque son fruto de su imaginación.

VI.
Dijo una vez y se detuvo:
“No son las máquinas las que se adaptan al hombre”
Creó un embrión en forma de Nº 1
ramificado al Nº 10
desencadenando la germinación estructurada
sobre horizonte de golondrinas
No entraron en tu fría caja
porque no tienen corazón.