domingo, marzo 05, 2006

POEMAS DE MARINA TAPIA










IMAGEN

Despojarme del peso de mi imagen,
vivir sin piel, a nada estar sujeta,
vestirme o desvestirme de mi misma,
ser aire, ser presencia dispersada.
Indefinir mi sombra,
ser vaho en los cristales,
desdibujar mis huesos,
retorcer mi silueta,
ser invisible nido del aliento
mirada suspendida en la penumbra.



NOTICIAS

I
Pecado de omisión.
Camino sobre voces.
La ciudad ordenada,
la luz de este paisaje
encubre las hogueras, los golpes, los horrores,
lo injusto rematado con un arma.

II
Escribo con la rabia
de mi silencio cómplice,
estéril.
Redibujo los odios heredados
como loba que emerge.
Escribo con la tinta de gritos publicados
rompiéndome los tímpanos, los ojos.
Desmaquillo palabras, desnudo los dolores.
Recupero el enfado vital.


RETINA

Busco entre los retazos del recuerdo
una emoción que encierre lo divino,
un hilo de la cuerda
con que ataba los cielos.
Observo la grandeza
con pupilas de piedra
pongo distancias,
nada reverencio
pues la incredulidad
me da en su mano
de comer las migajas
de los ciegos.
Espero una señal
haciendo que no espero
y el Todo sabe a nada
en mi retina.


ENVIDIA

Tengo envidia de mí
de la que escondo,
la que oculto a la luz,
avergonzada,
esa que guillotina
el miedo
con el habla;
de su purpúreo canto improvisado,
de su raza sin culpa.
Envidio mi raíz,
la que resiste
la oscuridad del fondo de mi pozo.


INVALIDEZ

Sufro una invalidez de andar la luz,
este dolor no deja que amanezca.
Aguardo un haz de sol en mi ventana
un destello, una chispa
para vencer mi noche.
Quiero plantar estrellas en mi cielo,
vestirme de luciérnagas los ojos,
beber la claridad de las mañanas,
desvestir cada sombra de mi pecho.


AVANZAR

Miro hacia atrás
como quien pierde algo,
como si en cada paso
la savia se escurriera.
Con la carrera voy
goteando los excesos,
vapores de añoranzas,
sucedáneos de dicha.
El avanzar es un desgarro
lento,
dejo la tierra tibia,
las rutas aprendidas
y sé que voy
pues ya no reconozco
la que otros me han contado que yo era.


IMPULSO

Dependo del metraje de mis pasos,
necesito salir
del margen del sonido,
pues el silencio sabe
alimentar las bestias
atadas en mis ojos por pestañas.
Para mi sed
brebajes de ir corriendo.
Si la quietud se acerca
acerco yo mi huída.
Temo a las hojas blancas,
a los lienzos vacíos
que reflejen la esencia de mi pena.
Soy parte de un impulso
inmenso, colectivo
de Hacer,
de andar buscando
eternamente.


DESVELO

Alargaré esa luz pequeña de una estrella,
abriré las mil páginas cerradas de la noche.
El silencio sentado, que de pronto camina
invitará a mi voz a desnudarse.
Las plegadas cortinas, los espejos opacos
son miradas que envuelven mi desvelo nocturno.
Me respiro a mí misma, recortes del pasado
pasan sin colorear, sin teñir la penumbra.
Se hace enorme la cama, visible mi existencia,
amplitud de esta noche que a mi cuerpo desborda.

tapiaperez2000@yahoo.es

1 comentario:

Italo Violo dijo...

Estoy gratamente impresionado de sus letras. Con suavidad se dejan acariciar por el lector. Me parece que su vista se ha extasiado en las montañas nevadas para despues dejar caer un susurro de melodías.
En la diversidad poética se nota la unicidad de experiencias retratando paisajes y sentires chilenos.
Enhorabuena por esas bellas expresiones de talento.

Desde Venezuela

Italo Violo